El Visual Merchandising
Seguro que a muchas os suena un poco raro esto del Visual Merchandising… Aunque parezca mentira es una profesión, y bastante interesante por cierto. Es un término relativamente nuevo que engloba la promoción de productos, pero utilizando herramientas relacionadas con la disposición del producto y la situación visual del mismo.

¿Qué hace un experto en Visual Merchandising?
El Visual Merchandising está estrechamente ligado al marketing, por tanto, su función principal es la misma: vender el producto. Pero venderlo sin adornos y sin publicidades engañosas, venderlo utilizando únicamente su aspecto, su presencia y —ahí va lo interesante— algunas técnicas de disposición de producto muy específicas. El profesional del Visual Merchandising es un experto en la organización y la colocación del producto (ya sea en una tienda o en un showroom), de manera que resulte atractivo para los compradores.
Parece una tontería, pero realmente es muy importante. Pensad en vuestra reacción al entrar en un Zara: está todo ordenado, cada cosa puesta exactamente donde le toca, tiene una disposición casi perfecta, apetece entrar… Luego pensad en cuando entráis por ejemplo en un H&M: es el caos, el desorden más absoluto, la aglomeración es tal que hasta marea. Todo esto es producto de los Visual Merchandisers, que deben supervisar, no sólo cómo se construye la tienda, su decoración y su aspecto, sino también conocer perfectamente el tipo de cliente habitual, saber qué es exactamente lo que la marca quiere decir con sus productos, y cuáles de esos productos son los que se pretenden vender más. Esta nueva práctica ha pegado muy fuerte en todo lo que se refiere a la venta de moda, accesorios, productos de belleza, de decoración, etc.
La importancia de ser un Visual
Como podéis imaginar, para las marcas es primordial contar con un buen equipo de visuals que entienda la imagen que estas quieren transmitir, pero también que sepan satisfacer las exigencias de un público que sabe perfectamente lo que quiere encontrar. Técnicas, hay muchas, pero los visuals se basan en lo que resulta más atractivo a primera vista, para, a partir de estos productos, ir organizando un tour inconsciente por las boutiques. Así, cuando entramos en una tienda —y no tiene por qué ser una tienda de lujo—, si el equipo de visuals es bueno, iremos exactamente donde quieren que vayamos, guiándonos a través de nuestros ojos, la música, los olores y los colores, para conseguir lo que pretenden, que es, sin lugar a dudas, que compremos aquello que debe ser comprado. |