Historia

Profesiones

  Personal shopper
Estilista
Asesora de imagen
Diseñador de moda
Diseñador de bolsos
Diseñador de joyas
Cool hunting
Escaparatismo
Visual merchandising

 

Cursos
Escuela
 
 
 

La figura del Cool Hunter


La moda es un sector que ofrece un gran abanico de posibilidades laborales. Una de las más novedosas es la profesión de Cool Hunter. Su traducción literal es “cazador de tendencias”, y esa es precisamente su misión principal: recorrer el mundo en busca de las novedades y las ideas más frescas que se puedan encontrar en la calle. La tarea del Cool Hunter es observar y descubrir cosas que quizás para nuestros ojos, poco expertos, parecerían no tener importancia. Para ellos, este descubrimiento puede ser la pieza clave de la próxima colección de un diseñador, porque el Cool Hunter trabaja sobre todo para diseñadores y grandes firmas.

El ojo que todo lo ve
Por norma general, toda gran firma incluye dentro de su equipo de moda uno o varios especialistas en tendencias. Os preguntaréis, ¿qué son realmente las tendencias y cómo se definen? Esta es una pregunta difícil. Las tendencias parten de las coincidencias que se pueden dar en las colecciones de diferentes diseñadores. Por ejemplo, si aparecen varias colecciones con cuadros escoceses, este tipo de estampado se convierte en tendencia. Pero ¿quién decide que se utilice este tipo de estampado? Ahí es exactamente donde entra el Cool Hunter.
Cuando uno es Cool Hunter trabaja 24 horas al día durante los 365 días del año. Es uno de esos trabajos en los cuales desconectar es imposible. La capacidad de estas personas para detectar determinados elementos es increíble y, aunque lógicamente se puede aprender, se mueven por una especie de instinto u olfato natural. El Cool Hunter es el ojo que todo lo ve, siempre alerta y siempre analizando su entorno, pues nunca se sabe cuándo se puede descubrir algo sorprendente, fresco y novedoso.

El idilio entre Cool Hunter y diseñadores
Antes de llegar a las pasarelas, se tiene que dar forma a las tendencias y, para ello, la colaboración entre el Cool Hunter y el diseñador es imprescindible. Después de recorrer el mundo entero, el Cool Hunter tiene un montón de ideas que proponerle al diseñador de una firma. Estas ideas no provienen únicamente de los diferentes looks que haya ido encontrando: la ropa es casi un elemento secundario. El Cool Hunter presta atención a la decoración, la arquitectura, la forma de llevar una prenda concreta, los colores, el maquillaje, los peinados…, todo es importante para ellos. Una vez tiene su “cartera” de ideas, la expone ante el diseñador y este encuentra una nueva inspiración, que se suma a la creatividad propia y a las ideas que pueden extraer de los archivos de las firmas.

El Cool Hunter es un personaje decisivo a la hora de dar forma a cualquier colección de moda que se precie. Un trabajo, sin duda, 100% creativo y fresco.